¿Cómo se elabora el zumo de fruta?

¿Cómo se elabora el zumo de fruta?

El proceso de elaboración del zumo de fruta depende de si el zumo es “procedente de concentrado” o “no procedente de concentrado”. Tomemos como ejemplo el zumo de naranja: 

Zumo no procedente de concentrado 

Como sucede con todos los zumos de fruta, la historia del zumo de naranja empieza en la finca donde se cultiva la fruta. Los productores cultivan las naranjas hasta que estén maduras y listas para su recolección manual. Una vez se recolecta la fruta madura, se lleva directamente a la fábrica, donde solo las naranjas sanas en buen estado y con la madurez adecuada serán seleccionadas para el zumo de naranja. 

El proceso de inspección tiene por objeto garantizar que la fruta no pierda ninguno de sus nutrientes naturales y siga siendo una fuente rica de vitaminas y nutrientes. Después de la recolecta, la fruta se lava adecuadamente antes de exprimirla.

Tras exprimir el zumo de la naranja, se pasteuriza ligeramente. Se trata de una práctica muy extendida y aceptada que ayuda a mantener el zumo inalterado durante más tiempo y protege los nutrientes naturales para asegurar una calidad óptima. 

Zumo procedente de concentrado 

En este caso el proceso consta de un mayor número de fases para su elaboración. Según la técnica empleada, el zumo puede calentarse para que el agua se evapore, o ser sometido a un proceso de ultrafiltración para después proceder a concentrar el zumo empleando la técnica de ósmosis inversa. ¡Y ahí nace el concentrado de zumo! Después, se vuelve a añadir el agua al concentrado y se mezcla bien para obtener un zumo de alta calidad. Por último, el zumo de naranja se pasteuriza antes de ser envasado. 

Independientemente de la técnica empleada, los productores de zumo de fruta se aseguran de extraer todo el sabor y las cualidades naturales de la fruta entera de la que procede el zumo. Tanto el zumo no procedente de concentrado como el zumo procedente de concentrado emplean las mismas materias primas, y según la definición de la Comisión Europea, ambos se consideran fruta minimamente procesada. Después de su procesado, el zumo de fruta está envasado para salvaguardar el contenido nutricional y la calidad.