El zumo de naranja como parte de una dieta baja en calorías conlleva una pérdida de peso y mejora los biomarcadores de la obesidad

La relación del consumo de zumo de naranja con el aumento de peso por su contenido de azúcar no está demostrada en un estudio de intervención de alta calidad, y tampoco existe evidencia epidemiológica para confirmar este hecho. Los datos no apuntan a ninguna asociación entre el zumo de naranja y el sobrepeso o la obesidad.

Sin embargo, un ensayo controlado con asignación aleatoria realizado en Brasil ha estudiado esta posibilidad con 78 pacientes obesos que seguían una dieta para adelgazar. Los participantes siguieron una dieta baja en calorías durante 12 semanas, con o sin una ingesta diaria de 500 ml de zumo de naranja, y se registró y se analizó la ingesta alimentaria seis veces durante el estudio.

Los resultados apuntaron a una pérdida de peso y de grasa similares entre grupos. Se observaron mejoras importantes en la sensibilidad a la insulina (HOMA-IR), perfil lipídico y condición anti-inflamatoria en ambos grupos como consecuencia de la efectiva pérdida de peso. En cambio, se observaron mejoras más significativas en estos marcadores cuando el paciente había consumido zumo de naranja. A modo de ejemplo, en el grupo que había tomado zumo de naranja, los niveles de insulina bajaron en un 18%, la proteína C reactiva bajó en un 33%, y la relación de colesterol total a LDL bajó en un 24%.

En cuanto a los cambios de ingesta de alimentos, el grupo que había tomado zumo de naranja aumentó sus niveles de vitamina C y folato en un 163% y un 62% respectivamente, comparado con el grupo de control. El consumo de zumo de naranja aumentó la ingesta de folato hasta el 95% de la cantidad diaria recomendada. Se registró un aumento del 500% en la ingesta de vitamina C, sobrepasando la cantidad diaria recomendada pero manteniéndose suficientemente por debajo del nivel máximo de consumo tolerable (es decir, la ingesta generalmente considerada segura).

Los investigadores llegaron a la conclusión de que el zumo de naranja, cuando forma parte de una dieta baja en calorías, no limita la pérdida de peso, pero sí mejora de forma significativa la sensibilidad a la insulina, el perfil lipídico y el nivel de inflamación comparado con el grupo de control. Por consiguiente, consumir zumo de naranja podría proporcionar mayores beneficios para la salud en pacientes que están siguiendo una dieta para adelgazar.


Referencias
[1] Ribeiro C et al. (2017)

Ribeiro C et al. (2017) Orange juice allied to a reduced-calorie diet results in weight loss and ameliorates obesity-related biomarkers: A randomized controlled trial. Nutrition 38: 13–19