Zumo de fruta y enfermedades cardiovasculares

Zumo de fruta y enfermedades cardiovasculares

Existen claras evidencias de que el consumo de frutas y verduras influye de forma positiva sobre las enfermedades cardiovasculares (ECV). Las pruebas existentes sobre el consumo de zumo de fruta apuntan a unos beneficios moderados para la presión arterial y los niveles de colesterol; a la vez, existe una tendencia emergente que apunta a una asociación inversa entre el consumo de zumo de fruta y el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV). Si tomamos estos datos en su conjunto, podríamos decir que el zumo de fruta es una bebida adecuada para una dieta cardiosaludable.

El consumo de zumo de fruta y el riesgo de cardiopatía coronaria

Las pruebas recogidas de varios estudios observacionales prospectivos revelan un efecto protector de la fruta y verdura para contrarrestar el riesgo de la cardiopatía coronaria, y de las ECV en general. Por ejemplo, un metaanálisis que reunía 9 estudios de grupo de edad señaló una reducción del 4% del riesgo de cardiopatía coronaria por cada porción adicional de fruta y verdura (106g) al día, y una reducción del 7% por cada porción adicional de fruta. Se mostró una relación dosis-respuesta inversa de tipo lineal entre el consumo de fruta y la mortalidad. Se obtuvieron resultados similares de otro metaanálisis, que apuntó a una reducción del 11% del riesgo de cardiopatía coronaria por cada porción adicional de fruta y verdura (110g/día).

Existen asimismo amplias pruebas procedentes de estudios observacionales prospectivos que señalan que el consumo de frutas y verduras proporciona un efecto protector contra el riesgo de episodios cardiovasculares mayores (infarto de miocardio y ACV). Los escasos estudios de grupo de edad que evaluaron la relación entre el consumo de zumo de fruta y el riesgo de sufrir una cardiopatía coronaria no indicaron que existiera ninguna asociación importante.

Fruta, zumo de fruta y los ACV

Las pruebas obtenidas de dos metaanálisis, junto con varios estudios de grupos de edad, apuntan a una clara relación inversa entre el consumo de frutas y verduras y el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Un estudio de grupos de edad, en el que la población objeto de estudio fueron 69.622 mujeres, a las que se observó a lo largo de 14 años, apuntó a una reducción del 10% del riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico al consumir frutas y zumos cítricos (naranja y pomelo).

En cuanto a la enfermedad cerebrovascular, un metaanálisis reveló que existe una reducción del 11% del riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular por cada porción de fruta, del 5% por cada porción combinada de fruta y verdura, y del 3% por porción de verdura, observándose igualmente una relación lineal de dosis-respuesta. Un segundo metaanálisis demostró que el riesgo de accidente cerebrovascular se reducía en un 11% al consumir entre 3 y 5 porciones de fruta y verdura diarias, y en un 26% al consumir más de 5 porciones al día, comparado con el consumo de menos de 3 porciones. Los escasos estudios que han evaluado el consumo de zumo de fruta apuntan a una tendencia hacia una asociación inversa estadísticamente significativa con el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Zumo de fruta y la hipertensión

Varios ensayos controlados con asignación aleatoria subrayan el evidente beneficio del consumo de frutas y verduras para reducir la presión arterial. Una reseña reciente señaló que el zumo de fruta ofrece beneficios similares a aquellos que proporcionan las frutas y verduras. Las pruebas apuntan a una reducción modesta, pero continuada, de la presión arterial al consumir zumo de fruta. Un ensayo clínico que examinaba los efectos del consumo de zumo de granada durante 4 semanas señaló una reducción del 6% en la presión arterial sistólica y diastólica. Se registraron reducciones similares relacionadas con el consumo de zumos de arándano azul, arándano rojo, aronia y naranja sanguina. Se postula que los mecanismos están relacionados con el potasio o con los compuestos bioactivos de la fruta como los flavonoides, y que pueden reducir los niveles de colesterol LDL sérico, aumentar la adiponectina, proporcionar efectos antioxidantes, mejorar la función endotelial, inhibir la agregación plaquetaria, proporcionar un efecto anti inflamatorio y prevenir la hiperhomocisteinemia.

Zumo de fruta y niveles de colesterol

Un análisis de cinco ensayos controlados con asignación aleatoria, detectó reducciones importantes en colesterol total y colesterol LDL, un aumento importante en colesterol HDL (+21%) y una reducción significativa en la relación LDL/HDL motivada por el consumo de zumo de fruta. Los mayores efectos se presentaron en participantes con hipercolesterolemia. Otra revisión apuntó a un aumento significativo de colesterol HDL, una reducción significativa de colesterol total y colesterol LDL, y mejoras en las relaciones entre colesterol HDL/total y colesterol LDL/HDL. Los estudios disponibles son prudentes a la hora de indicar que los zumos de fruta y/o verduras reducen el colesterol LDL y el colesterol total, y que aumentan el colesterol HDL. Existen pruebas más contundentes relacionadas con los efectos que tiene sobre la salud vascular, la inflamación y la agregación plaquetaria, probablemente debido al contenido de flavonoides de los zumos de fruta. Los efectos se manifiestan especialmente en los participantes que sufren un riesgo inherente de ECV, como la dislipidemia, la diabetes tipo 2 y obesidad.

 

Conclusión:

Existen pruebas sustanciales de que el consumo de frutas y verduras proporciona un efecto protector contra el riesgo de episodios cardiovasculares mayores. Por el contrario, las pruebas recogidas de estudios observacionales indican que el impacto del consumo de zumo de fruta sobre las ECV es nulo, o es beneficioso únicamente en un grado moderado, y que las asociaciones más fuertes están relacionadas con un mejor riesgo de accidente cerebrovascular. No obstante, las investigaciones experimentales nos ofrecen resultados más prometedores. Los estudios clínicos registran varios mecanismos relacionados con la salud vascular, la inflamación, la oxidación de lípidos y la agregación plaquetaria que podrían describir un beneficio de los zumos de fruta para un menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las sustancias responsables de estos efectos son posiblemente los polifenoles y el potasio que están presentes en el zumo de fruta.

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