25 septiembre 2019 - "El zumo de naranja es una fuente importante de vitaminas y minerales que incorpora potasio y zinc"

Fruitjuicematters

Recientemente la iniciativa Zumo de Fruta, en Serio ha publicado un dossier que recoge datos nutricionales del zumo de naranja que no son conocidos por la mayoría de la población. Entrevistamos a Javier Aranceta, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco (UPV) para hablar sobre ello.

1. A medida que la sociedad vaya sustituyendo el modelo basado en el tratamiento por el basado en la prevención, se hace cada vez más importante una buena comprensión de los beneficios de la nutrición, ¿qué opina acerca del desconocimiento que existe en cuanto a si el zumo de fruta envasado contiene azucares y conservantes añadidos? 

Hay un poquito de lío porque seguramente no hemos informado al ciudadano con claridad. Se mezcla néctares con zumos y se piensa que los zumos llevan azúcar añadido dado que la información no ha sido suficientemente intensa y clara a la hora de plantear que los zumos naturales no llevan ningún componente añadido y que son simplemente zumos de la fruta. Además, hay que reconocer que en España hay productores de altísima calidad y hay una oferta que hay que considerarla desde una perspectiva positiva. 

2. El zumo de naranja es fuente de vitamina C pero las últimas investigaciones científicas revelan que 100ml aporta 52mg de hesperidina, ¿qué importancia tiene este nutriente para la salud? 

El zumo de naranja no tiene solamente este componente sino tiene toda una familia, los flavonoides, entre los que se encuentra la vitamina C, los folatos. Es una fuente importante de vitaminas y minerales que incorpora potasio y zinc. Tiene micronutrientes y los flavonoides son importantísimos porque tienen un gran potencial antioxidante y tiene cualidades protectoras del sistema vascular. Por lo tanto, es una fuente de micronutrientes muy interesante para la salud/ para el estado nutricional. 

3. En base a esto y, en general, al perfil nutricional del zumo, ¿podría incluirse de manera moderada en la dieta? 

Yo creo que el gol estándar es la fruta entera. Esto es lo que debemos de promocionar, pero es verdad que en el sentido de comodidad e inmediatez el zumo de frutas en general, y el de naranja en particular, es un elemento accesible que te aporta todos estos elementos (micronutrientes, vitaminas, minerales y antioxidantes) de una manera agradable, que te aporta energía, hidrata porque un 90% es agua y, además, permite sustituir o evita consumir bebidas alcohólicas u otro tipo de formatos que podrían ser menos interesantes. Yo lo que creo es que, primero, tendríamos que promocionar el consumo de frutas; segundo, que el formato de los zumos tuviese un poquito más de pulpa porque todos estos biocomponentes que hemos comentado es porque el productor del zumo añade parte de los componentes que están entre la frontera entre la pulpa y la cubierta porque tienen un valor interesante y luego estaría el zumo colado. Por decirlo de alguna manera serían como tres niveles que nos podrían interesar al menos. Yo creo que no deben sustituir a la fruta pero pueden acompañar el desayuno, el zumo a media mañana o simplemente lo que sería el consumo de cortesía que es el que hacemos en nuestro tiempo libre.  

4. ¿Cree que la sociedad está concienciada sobre la importancia de cuidar su alimentación? 

Bueno, en cierta medida sí. Las personas están sensibilizadas, pero también hay mucho ruido en los medios de comunicación, en las redes, en el boca-oído… Hay ganas de hacerlo bien. A veces no se hace bien por desconocimiento, pero muchas veces no se hace bien por comodidad. En el caso de los zumos tampoco es tan cómodo tener que lavar la naranja, cortarla, prepara el zumo, limpiar el aparato, etc. Exige un poco de proactividad y en este caso nos ayudaría a utilizar recursos favorables. Por lo tanto, muchas veces no se hacen las cosas mejor porque quizá hacerlas suponen más tiempo, más coste y más dedicación. De ahí que las personas tengamos que concienciar de que la salud es muy importante, que merece un esfuerzo primero intentar informarse para tener una mejor orientación cuando tenga que decidir algo relacionado a su alimentación y luego el dedicarle un tiempo mínimo para hacer una alimentación completa. En el caso que nos ocupa no solamente desayunar zumo, también podemos acompañarlo con fruta, con cereales, con lácteos, es decir, hacer un desayuno completo también requiere un poco de interés. Algo rápido de cualquier forma no es lo que buscamos. Los españoles aprobamos con aprobado alto en alimentación. Hay muchísima gente que hace las cosas bien. No obstante, nos interesa incorporar a todas esas personas que porque no tienen un nivel socioeconómico elevado, porque tiene otras prioridades más acuciantes. De alguna manera tenemos a un 60% de la población que “tira del carro”, que lo está haciendo bastante bien, y un 40% que necesitaría mejorar según el estudio EVE (2000). Ahí todo el sector científico y el de las empresas de alimentación pueden ayudar a que estas personas orienten mejor su decisión de compra y de consumo.

5. El zumo de fruta es un ejemplo, pero continuamente podemos ver informaciones que atacan a numerosos alimentos que forman parte de nuestra dieta diaria, ¿cree que estás informaciones se basan en la evidencia científica?

Hay muchas informaciones interesadas. Hay personas que disparan contra todo lo que se mueve solamente para adquirir notoriedad, para aparecer en la prensa, para ganar seguidores. Todos hemos visto a personas que atacaban a compañías de refrescos y en un cuarto de hora se les ha fotografiado pidiendo dos botellas de refresco. Esto es habitual y en esto podríamos hacer mucha bibliografía. Lo que quiero decir es que hay que ser responsable. El divulgador, profesional de la salud o no, debe tener responsabilidad en el mensaje porque este va a llegar a una persona o a un millón y debe ser un mensaje equilibrado, basado en la evidencia científica y en los usos y costumbres, en los posibles. Todavía no nos hemos enterado de que la alimentación que se sigue en España, Italia y en los países mediterráneos, que es la alimentación referente en el mundo, no la inventó ningún científico ni dietista. La pusieron en marcha nuestros antepasados, personas sencillas, de la tierra. Con intuición y selección natural. Este modelo de dieta mediterránea, en el que hay un poco de todo y hay un perfil con bastante tolerancia e inteligencia, nos ha permitido tener una dieta gastronómicamente estupenda y también con un gran potencial de salud. Esto es lo que hay que mantener. Sino cometeremos errores. Hubo mucha gente que se metió con las grasas y ahora parece que no es así, se metieron con el aceite de oliva y no es así, se metieron con los huevos, con el pescado azul y no es así. Esto son modas en las que hay personas que investigan y otras que quieren adquirir notoriedad. Estamos viviendo locura en el submundo de las redes, como estamos viendo, contra las gallinas, el pescado, los olivos, contra las frutas. Ahora hay personas que también se están posicionando, no solo en contra de los zumos sino también contra las frutas propiamente. Entonces bueno hay que tener responsabilidad, basarse en la evidencia científica y ser prudente en lo que se traslada a la población porque lo que hoy parece blanco, mañana puede ser negro. Por lo tanto, vamos a ver en qué contexto lo planteamos. No vaya a ser que intentemos arreglar una cosa y estropeemos tres. Para ser famoso hay que tener paciencia, trabajar mucho, tener respecto y ser colaborativo. La fama te viene por tus méritos, no por tus tonterías. Esto hay que entenderlo. No hay que dar un pelotazo con una tontería para que te conozcan.

6. ¿Qué consejos daría a la población de cara a no dejarse influenciar por estos mensajes alarmistas?

Basarnos en una alimentación tradicional, lo menos precocinada y que no controles qué es. Esas cosas hay que intentar evitarlas y dedicar más tiempo a comprar, a cocinar, a comer y prepararse la comida. La alimentación es salud y tiene que ser una bandera de convivencia y de buen rollo. Y todos estos alimentos y dietas milagro son modas, no existen. Lo que realmente tiene un efecto positivo es la alimentación en su totalidad, lo que tú haces de manera diaria y habitual es lo que va a tener un efecto sobre tu salud. No si te comes un pastel un domingo, una gominola el último día de mes. El núcleo principal, lo habitual, debería ser comer lo más tradicional y artesanal posible y saber organizarse con sentido común. Sin tiranías y sin tonterías. Una de las ventajas de la dieta mediterránea y la dieta tradicional es que es muy sostenible. En el futuro tendremos que pensar si vamos a comprar un zumo en un envase, que sea lo más reciclable posible. Ahora la industria alimentaria está tomando conciencia en el que los productos sean nacionales, el impacto medioambiental que producen. Todos estos factores suponen un valor añadido en la decisión del consumidor. No hay que exigirlo de hoy para mañana, pero que vaya existiendo por parte de las empresas y del ciudadano una sensibilidad y un aprecio hacia el esfuerzo que se está haciendo desde la industria para utilizar sistemas más sostenibles.