7 noviembre 2019 - Entrevista a la Dra. Marisa Calle

María Elisa Calle, profesora titular de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Comité de Nutrición de la Fundación Española del Corazón de la Sociedad Española de Cardiología

Dra. Marisa Calle

Zumo de Fruta, en Serio.-¿En qué consiste el Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Cardiología y qué actividades desarrollan? 

María Elisa Calle.- La Fundación Española del Corazón, entidad promovida por la Sociedad Española de Cardiología, tiene como principal objetivo promover salud en la población, sensibilizando sobre la necesidad de seguir hábitos de vida adecuados para prevenir la enfermedad cardiovascular, primera causa de muerte en nuestro país, y en el mundo desarrollado. El colectivo de cardiólogos considera que la alimentación tiene un papel principal en este sentido por lo que, desde hace más de una década, decidió impulsar un programa focalizado en “Alimentos y Salud” (PASFEC) con un doble objetivo: informar y formar al público general en este aspecto, al tiempo que se facilita la identificación de los productos más saludables -o menos perjudiciales- para la salud cardiovascular, e incentivar a la industria para que desarrolle también mejores productos. Para llevar a cabo estas funciones, además de apoyar todas las actividades en el ámbito de la alimentación y la salud, se creó hace unos años el Comité Científico de Nutrición de la FEC. Este Comité, tomando como base los criterios definidos por las autoridades españolas y europeas en la materia, fija criterios para poder adherir productos al programa reconociendo el esfuerzo de las empresas productoras en mejorar la composición de los mismos. Asimismo promueve otra serie de acciones que reconozcan y difundan el papel esencial que la alimentación juega en la salud de las personas 

ZFES.- ¿Por quién está formado? 

MEC.- Dada la importancia que se otorga a estas acciones tienen presencia en el mismo tres cardiólogos, entre ellos los máximos responsables de la Fundación, y tres destacados profesionales, expertos en nutrición, cubriendo los ámbitos de nutrición general, salud pública y nutrición comunitaria. 

ZFES.-¿Por qué es tan importante concienciar acerca de la importancia de la alimentación para la salud? 

MEC.- Es importante que la población sea consciente de que la alimentación es fundamental para mantenerse sano.En nuestro país hay un 70% de enfermedades crónicas causantes de muerte, como son el cáncer ylas enfermedades neurodegenerativas. Pero, la primera de ellas y por encima de las que acabo de mencionar, están las enfermedades cardiovasculares en su conjunto:infarto agudo de miocardio y accidente cerebrovascular principalmente, pero también enfermedad arterial esclerótica, insuficiencias coronarias, insuficiencia cardiaca y muchas más. La mayoría de ellas están relacionadas con dos factores de riesgo fundamentales: uno va a ser la hipercolesterolemia, es decir, tener elevado el colesterol de baja densidad o poco colesterol de alta densidad y el otro la hipertensión arterial. Ambos, junto con el tabaco, explicarían prácticamente un 70% del total de las enfermedades cardiovasculares. Por tanto, si nosotros conseguimos transmitir que la alimentación está relacionada con la enfermedad cardiovasculare incidimos en la disminución del consumo de sal y grasas de origen animal, aumentando el consumo de frutas y verduras, el consumo de pescado rico en grasas poliinsaturadas omega 3 y el aceite de oliva virgen o virgen extra, contribuimos a que parte del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares desaparezca. 

ZFES.- ¿Qué aspectos relacionados con la alimentación cree que los españoles deben mejorar? 

MEC.- Debemos aumentar el consumo de legumbres, tomamos muy pocas legumbres en España. También tenemos que incrementar la ingesta de cereales, preferiblemente integrales y tendríamos que consumir fruta al menos tres veces al día y verdura dos veces. Otro aspecto a tener en cuenta es la ingesta de aceite de oliva virgen extra, frutos secos y pescado, al menos tres veces en semana de este último, sobre todo azul, graso o semigraso. Cuando hablamos de pescados azules no nos referimos solo al salmón, bonito, sardinas o boquerones, sino que hay pescados semigrasos como el rodaballo, salmonetes o la palometa que son también muy buenos porque tienen una determinada cantidad de grasa buena. En este sentido, el estudio PREDIMED es un paradigma de la alimentación ya que se centra únicamente en la dieta mediterránea, patrón muy característico de nuestro país que engloba todos los alimentos de los que hablaba anteriormente. Esta dieta realmente es la única que ha demostrado científicamente que protege frente a las enfermedades cardiovasculares y por tanto, deberíamos tener como referente. Uno de sus descubrimientos fue que tomar entre 3 y 4 cucharadas soperas al día de aceite de oliva virgen extra y el consumo de pequeñas cantidades de frutos secos, fundamentalmente nueces, disminuyen el riesgo de enfermedad cardiovascular. Además, se ha encontrado que la dieta mediterránea protege frente a las enfermedades neurodegenerativas, y frente algunos tipos de cáncer. Por supuesto, la dieta junto con ejercicio físico, es esencial para un estilo de vida saludable, y no consiste solamente en consumir los alimentos citados. Todo esto contribuye a que el estado de salud de la población sea cada vez mejor y no al contrario. El problema es que cada vez con más frecuencia estamos sustituyendo la alimentación tradicional por platos que ya nos vienen hechos. No es que sean malos, es que no deberíamos consumirlos de manera habitual. Uno puede consumir una pizza prefabricada cada quince días o una vez al mes y no pasa nada, pero lo ideal sería que nos la preparáramos nosotros. Es decir, podemos hacer un “exceso” en la dieta de vez en cuando con este tipo de alimentos, pero no sustituir la comida de todos los días, tradicional y característica de nuestra dieta mediterránea con ellos. En este sentido, la FEC explica que hay alimentos que, por su manera de hacerse tecnológicamente o por los nutrientes reales que llevan, al final pueden ser muy útiles y buenos y una gran solución ante la falta de tiempo para cocinar. Aquí podríamos hablar de los zumos de fruta envasados, que es lo mismo que el exprimido en casa pero con una ventaja y es que con el exprimido industrial se obtiene mayor cantidad de antioxidantes desde el punto de vista tecnológico ya que es en la parte blanca de la naranja (el albedo) donde se encuentran en gran medida y al exprimir en casa esa parte no se aprovecha.Se puede consumir un vaso pequeño al día de zumo envasado siempre y cuando no desplace el consumo de fruta entera, que debemos consumir al menos 2 veces al día. 

ZFES.- Si tenemos una materia prima tan buena en España y un patrón alimentario tan sencillo,¿en qué estamos fallando? 

MEC.- En la falta de información y el miedo a la cocina. Yo, como persona que cocina de manera habitual, nunca he entendido por qué no se consumen legumbres sí es lo más fácil del mundo de hacer. La gente tiene la errónea idea de que es muy complicado hacer un cocido o un puchero, pero no es así, lo único con lo que hay que tener cuidado es en remojar durante la cantidad de horas que necesita cada legumbre, pero es meterlo en un recipiente y dejarlo durante la noche, no tiene más complicación.El siguiente paso es ponerlas a cocer con un poquito de sal, una hoja de laurel, una cebolla, ajo y listo. Otro ejemplo sería cocinar un buen pescado al horno. Lo único que hay que hacer es meterlo, ponerle aceite de oliva, algo de sal y estar pendientes del tiempo. En definitiva, lo que quiero decir es que comer bien es más sencillo de lo que pensamos, solo es cuestión de ponernos, organizarnos mejor y sentido común. 

ZFES.- ¿Qué papel juega el consumo de frutas y hortalizas en la prevención de enfermedades cardiovasculares?

MEC.- La fibra y las vitaminas de las hortalizas y frutas juegan un papel muy importante a la hora de la prevención cardiovascular por su función antinflamatoria y su contenido en isoflavonas. Cuando existe una inflamación a nivel local, puede formar un remolino y provocar un trombo o hemorragia. Si logramos disminuir esa inflamación, hay mucho menos riesgo de que se produzca dicho remolino y por tanto las posibilidades de trombos o hemorragias se reducen. Las isoflavonas son un componente presente en la mayoría de las frutas y hortalizas que, además de ser antioxidante, ayuda a disminuir la inflamación. Un ejemplo es la hesperidina de la naranja. Junto con los antioxidantes como los del aceite de oliva virgen son esenciales para tratar de reducir ese riesgo cardiovascular. Además, la fibra tanto de frutas como de hortalizas ralentiza el metabolismo de la glucosa reduciendo los picos de insulina, por tanto, son menos diabetógenas, otro factor que influye en las enfermedades cardiovasculares. En este sentido, frutas y hortalizas en cualquiera de sus formas son beneficiosas teniendo en cuenta las correctas proporciones. No es lo mismo tomarse unas fresas que un melón, que un zumo, que una zanahoria. ¿Cuánto es una ración de fruta? el consumo correcto por porción es entre 125 y 150 gramos comestibles. 

ZFES.- Por su perfil nutricional, ¿cree que el zumo de naranja es una opción a tener en cuenta dentro de un patrón de dieta cardiosaludable siempre que se consuma con moderación? 

MEC.- Claro, al fin y al cabo no es más que una naranja hecha zumo. Los mismos nutrientes que tiene la naranja entera los va a tener su zumo, lo único que debemos tener en cuenta es no eliminar la pulpa porque es donde está la mayor parte de la fibra. Por supuesto, se puede consumir zumo de naranja y zumos de fruta siempre y cuando no sustituyan a la fruta. Además, algunas frutas entre ellas la naranja, han demostrado contener un antioxidante ya comentado anteriormente que es la hesperidina, que tiene una capacidad antioxidante y protectora de la pared de los vasos sanguíneos, además de cierta capacidad antinflamatoria. Cuando hablo de que está demostrado científicamente me refiero a que desde el punto de vista empírico, dentro del contexto de una dieta mediterránea normal y haciendo ejercicio físico, va a contribuir a disminuir el riesgo cardiovascular.