28 septiembre 2018 - Un estudio confirma que el zumo de naranja puede contribuir a la pérdida de peso si se toma durante las comidas

28 septiembre 2018 - Un estudio confirma que el zumo de naranja puede contribuir a la pérdida de peso si se toma durante las comidas

Algunos profesionales de la salud expresan su preocupación de que la ingesta de zumo de fruta puede llevar a un aumento de peso en los pacientes. Se ha abordado este tema en tres ensayos controlados con asignación aleatoria. 

En el primero de ellos (1), se seleccionó a 78 adultos con obesidad que querían perder peso. A todos los participantes se les administró una dieta baja en calorías durante 12 semanas, pero la mitad de los sujetos fueron asignados de forma aleatoria para tomar 500 ml de zumo de naranja al día (zumo 100%, sin azúcares añadidos). 

Los resultados apuntaron a una pérdida de peso y de grasa similares entre grupos, y eso a pesar de los 200 kcal y 46g de azúcar adicionales consumidos por el grupo de zumo de naranja. Los autores del estudio creen que los componentes bioactivos del zumo de naranja, como flavanonas, carotenoides y pectina, contribuyeron a una compensación energética a lo largo del día. La sensibilidad a la insulina, el perfil lipídico y el nivel de inflamación mejoraron de forma significativa entre el grupo que tomaba el zumo de naranja. 

Para el segundo estudio (2), más reciente, se seleccionó a 41 participantes con un perímetro de cintura elevado para que participaran en un ensayo cruzado de asignación aleatoria. Los participantes tomaron 500 ml de zumo de naranja al día durante dos periodos de 28 días, con una fase de reposo de 3 semanas entre periodos. Se administraron dos tipos de zumo de naranja: naranja sanguina y naranja común, con distintas cantidades de antocianinas. 

Los autores del estudio observaron que los participantes no registraron un aumento de peso durante el estudio (una media de +30g, no estadísticamente significativa), un hecho sorprendente teniendo en cuenta las calorías y azúcares que aportan 500 ml de zumo de naranja y el hecho de que los sujetos ya estaban expuestos al riesgo de sufrir obesidad. El estudio, ya publicado, informó de que no se observaron cambios significativos en los niveles de lípidos en sangre, presión arterial, glucosa en ayunas, fructosamina, HbA1c o proteína C reactiva durante ninguno de los periodos del estudio. 

Para el tercer estudio (3), se seleccionaron 26 sujetos sanos para participar en un ensayo cruzado con asignación aleatoria con un periodo de reposo farmacológico de 1 semana. En el estudio, el 20% de la ingesta calórica diaria debía proceder del zumo de naranja, con una ingesta media diaria de 1,3 litros, con 112g de azúcares naturales. El pronóstico era de un aumento de peso de unos 855 ± 150g. Cuando el zumo de naranja se consumía entre comidas, se observó un aumento medio de la masa grasa de 1kg (p<0.05), pero cuando el zumo de naranja se tomaba conjuntamente con la comida, se observó una reducción significativa de la media de masa grasa de 0.3kg (p<0.05). También se observó un mayor control glucémico cuando el zumo de naranja se consumía conjuntamente con la comida. 

Estos resultados refutan la opinión existente de que el consumo habitual de zumo de fruta lleva a un consumo excesivo de calorías, y por tanto, a un aumento de peso. Por el contrario, ni las grandes cantidades de zumo de naranja consumidas durante estos estudios por sujetos obesos, o expuestos a la obesidad, afectaron de forma adversa al peso o a los marcadores metabólicos. Por consiguiente, es muy poco probable que el pequeño vaso de zumo (150-200 ml) recogido en las recomendaciones de varios países represente un riesgo para la salud o para el control del peso. De hecho, podría tratarse de un hábito diario saludable debido a su contenido alto en nutrientes. 

Para más información, véase: (1) Ribeiro C et al. (2017) Orange juice allied to a reduced-calorie diet results in weight loss and ameliorates obesity-related biomarkers: A randomized controlled trial. Nutrition 38:13-19. Disponible en: http://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0899-9007(17)30004-7 

(2) Hollands WJ et al. (2018) 4-week consumption of anthocyanin-rich blood orange juice does not affect LDL-cholesterol or other biomarkers of CVD risk and glycaemia compared with standard orange juice: a randomised controlled trial. British Journal of Nutrition 119, 415-421. Disponible en: www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29498348 

(3) Hägele FA et al. (2018) High orange juice consumption with or in-between three meals a day differently affects energy balance in healthy subjects. Nutr Diabetes 8(1):19. Disponible en: www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29695707