Zumo de fruta a lo largo de la vida - Personas mayores

PUNTOS CLAVE

• Es una manera sencilla de aumentar la ingesta de vitamina C, potasio y folato. 

• Un vaso de zumo de naranja de 150 ml contiene un 68% del Valor de Referencia de Nutrientes (VRN) de vitamina C y un 16% del VRN de folato. 

• El zumo de fruta es un líquido, y contribuye a la hidratación del organismo. 

• En muchos países, un vaso de zumo ayuda a cumplir los objetivos de consumo de fruta y verdura. 

RETOS Y REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES

Las personas mayores pueden estar sanas y fuertes, pero también pueden necesitar un apoyo adicional. Según la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido, las personas viven durante más tiempo, pero siguen sufriendo de mala salud durante una quinta parte de sus vidas.[1] Estos son algunos de los retos que afectan a la nutrición: 

Obesidad – el 66% de las personas de entre 65-74 años, y el 59% de las personas con ≥ 75 años tienen un índice de masa corporal (IMC) mayor de 25, lo que les sitúa en la zona de sobrepeso u obesidad.[2]

Malnutrición – Afecta desde un 10% de personas mayores que viven de forma independiente, hasta un 50% de personas en hospitales o residencias, sin contar con aquellas personas que están en riesgo de desarrollar malnutrición.[3] La malnutrición incluye la deficiencia de calorías/proteínas, así como la de micronutrientes debido a la mala absorción o una ingesta nutricional deficiente. 

Discapacidad – La discapacidad física y/o cognitiva pueden limitar el acceso de las personas a una dieta saludable, sea por la dificultad de salir a comprar, de preparar comidas, o de comer de forma independiente. 

Enfermedad – Tanto la enfermedad en sí como la medicación/tratamiento pueden influir en el apetito, flujo de saliva y estado de ánimo. Las dietas especializadas pueden ser caras o de difícil acceso. 

Hidratación – Las personas mayores pueden restringir la toma de líquidos debido, por ejemplo, a una menor sensación de sed o por la incontinencia, lo que puede resultar en una mala hidratación.[4] 

Salud bucal – Una mala dentición o infecciones bucales pueden limitar la capacidad de comer cierta variedad de alimentos.[5] 

ZUMO DE FRUTA: BENEFICIOS PARA LAS PERSONAS MAYORES 

El zumo de fruta procede de la fruta exprimida o triturada, lo que indica que la composición nutricional refleja la de la fruta que se usa durante el proceso. Los valores nutricionales son parecidos, independientemente de si el zumo procede de concentrado o no. La ley europea prohíbe la adición de azúcares, indistintamente del método de producción.[6] 

Fruitjuicematters
La composición nutricional del zumo de naranja por 100 ml se describe a continuación. Un vaso de 150 ml contiene 60 kcal (calorías), 13,6 g de azúcares naturales y 55 mg de vitamina C (el Valor de Referencia de Nutrientes es de 80 mg). Los valores marcados en azul representan una alegación oficial de “fuente" dicho nutriente en Europa.

Los nutrientes contenidos en el zumo de fruta juegan papeles distintos y reconocidos para mantener una buena salud de acuerdo con las alegaciones de salud autorizadas por la UE.[7] 

• La vitamina C ayuda a proteger las células del estrés oxidativo, y contribuye al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

• También ayuda en una correcta formación del colágeno (esencial para huesos y piel) y mejora la absorción del hierro no hemo, para conseguir niveles normales de hierro. 

• El folato reduce el cansancio y la fatiga y contribuye a un buen estado psicológico. 

• El folato también ayuda a mantener un buen metabolismo de la homocisteína. Los niveles altos de homocisteína están asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

• El potasio ayuda a mantener la presión arterial, y contribuye a la buena función muscular. 

Adicionalmente, nuevas evidencias de ensayos controlados con asignación aleatoria realizados con adultos apuntan a que: 

• El zumo de naranja influye de forma mucho más favorable sobre la masa grasa y el control de la glucosa/insulina que las bebidas refrescantes azucaradas[8], probablemente debido a su menor índice glucémico y el mayor contenido nutricional. 

• Tomar 500 ml de zumo de naranja al día como parte de una dieta baja en calorías es más eficaz para bajar los niveles de insulina, resistencia a la insulina (HOMA), colesterol total, colesterol de las lipoproteínas de baja densidad y proteína C reactiva que una dieta baja en calorías sin zumo.[9] La pérdida de peso y pérdida de grasa son similares para las dos dietas a lo largo de 12 semanas. Se ha demostrado que las dietas que contienen zumo de naranja tienen niveles significativamente más altos de folato y potasio que la dieta de control, pero no se ha apreciado ninguna otra diferencia energética o nutricional. 

INCORPORAR EL ZUMO DE FRUTA EN LA DIETA 

Dependiendo de las guías alimentarias de cada país, una porción de zumo de fruta puede ser entre 150-250 ml / día (un vaso pequeño), puede suponer una de las raciones diarias de fruta y verdura. 

Puesto que la vitamina C aumenta la biodisponibilidad del hierro no hemo (procedente de alimentos enriquecidos, suplementos y verduras de hoja verde, entre otros), es mejor consumir el zumo de fruta con las comidas. Las encuestas nutricionales apuntan al bajo nivel de hierro como problema entre las personas mayores.[10] 

Las personas mayores con dentición limitada pueden tener dificultades para masticar la fruta entera. En estos casos puede resultar beneficioso aumentar la ingesta diaria de zumo de fruta para incluir dos o tres vasos, o preparar smoothies a base de fruta y verdura entera y yogur natural. Esta opción puede beneficiar también a las personas mayores y las personas con discapacidad que tengan dificultad para cortar o pelar fruta. 

Se sabe que existe una posible interacción entre el zumo de pomelo y algunos medicamentos, como las estatinas y los medicamentos para tratar la impotencia, la arritmia y la hipertensión, y es importante asegurarse de que los pacientes lo sepan para que puedan consultarlo con su médico. 

Referencias

[3] Visser M et al. (2017)

Tackling the increasing problem of malnutrition in older persons: The Malnutrition in the Elderly (MaNuEL) Knowledge Hub. Nutr Bull 42: 178-186.

[4] Kenney WL & Chiu P (2001)

Influence of age on thirst and fluid intake. Med Sci Sports Exerc 33: 1524-1532.

[5] Kossioni AE et al. (2018)

Oral health in older people: time for action. Euro Geriatr Med 9: 3-4.

[8] Büsing F et a. (2018)

Büsing, F., Hägele, F.A., Nas, A., Döbert, L.-V., Fricker, A., Dörner, E., Podlesny, D., Aschoff, J., Pöhnl, T., Schweiggert, R., Fricke, W.F., Carle, R., Bosy-Westphal, A. High intake of orange juice and cola differently affects metabolic risk in healthy subjects; in: Clinical Nutrition (2018), DOI 10.1016/j. clnu.2018.02.028

[9] Ribeiro C et al. (2017)

Orange juice allied to a reduced-calorie diet results in weight loss and ameliorates obesity-related biomarkers: A randomized controlled trial. Nutrition 38: 13–19

[10] Fairweather-Tait SJ et al. (2014)

Iron status in the elderly. Mech Ageing Dev 136-137: 22–28.